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¿Cómo saber si mi Iguana está enferma?

Cada vez son más las personas que deciden tener como compañía una mascota exótica. Siendo la iguana una de las preferidas por su exuberante belleza y apariencia elegante. Sin embargo, existen muchas inquietudes sobre ¿Cómo saber si mi iguana está enferma? Si es tu caso, llegaste al sitio indicado. Te invitamos a seguir leyendo para aclarar todas tus dudas y seguir disfrutando de esa buena compañía.

Comportamiento de mi iguana

En primer lugar, si tu iguana está enferma o sufre de algún tipo de dolencia su comportamiento habitual se verá alterado. Es decir, se mueve más lento de lo normal, tiene un comportamiento agresivo, no está defecando, ni orinando, no come o bebe, entre otros.

Estos cambios son un signo de alarma y puede que alguna enfermedad este afectando la salud de nuestro reptil.

En consecuencia, la mejor manera de reconocer si tu iguana está enferma es observarla atentamente todos los días, prestando mucha atención a su comportamiento.

Enfermedades frecuentes en iguanas domésticas

Al igual que sucede con otros animales, las iguanas necesitan ciertos cuidados básicos para mantener un buen estado de salud general, entre ellos se incluye una alimentación adecuada, higiene y chequeos frecuentes con el veterinario de mascotas exóticas.

Sin embargo, aun cuando le ofrezcas todo esto, tu mascota puede desarrollar algunas enfermedades que pongan en riesgo su salud y requieran atención oportuna para no comprometer su vida. A continuación se describen algunas de ellas.

Enfermedad metabólica ósea

Esta es una enfermedad que frecuentemente se manifiesta en las iguanas verdes que se crían en cautiverio y corresponde principalmente a un cuidado inadecuado por parte de sus dueños, ya sea a raíz de una alimentación deficiente en calcio y vitamina D3 o bien un exceso o carencia de exposición a la luz ultravioleta B.

Esta afectación puede detectarse porque la iguana presenta una mandíbula blanda, huesos deformados y fracturas espontáneas que ocurren con frecuencia.

Para prevenir la aparición de esta enfermedad debes procurar alimentar a tu iguana con suficientes hojas verdes, así como proporcionarle 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad cada día.

Para estos animales el sol es muy importante, por ello siempre que sea posible es preferible que tengan acceso a los rayos del sol directamente. En caso contrario, puedes acondicionar su estancia con una fuente artificial para este tipo de luz, siempre y cuando te asegures de que incida sobre tu mascota directamente.

Parásitos

Con frecuencia, las plantas y troncos que se utilizan para ambientar los terrarios pueden alojar parásitos que se transfieren fácilmente al cuerpo del animal. Los más comunes pertenecen al género Hirstiella y pueden observarse a modo de puntos rojos sobre la piel de la iguana.

En caso de detectar este tipo de manifestaciones en el cuerpo de tu iguana, te recomendamos que acudas al veterinario con prontitud para que pueda diagnosticarse correctamente su enfermedad. Si se confirma la existencia de este parásito, el tratamiento consistirá en ciertas dosis de ivermectina o cualquier otro acaricida que el especialista considere apropiado.

También debes saber que los parásitos internos son igualmente frecuentes en este tipo de animales, en cuyo caso una consulta con el veterinario será lo más conveniente para recetarle alguna medicación en caso de requerir su desparasitación.

Abscesos

Esta enfermedad es mucho más fácil de detectar en las iguanas y suele ocurrir con mayor frecuencia a raíz de peleas territoriales cuando hay varios ejemplares viviendo en cautiverio.

Si detectas algún abultamiento en la piel de tu iguana, no intentes drenarlo bajo ninguna circunstancia, lo recomendable en caso de abscesos y heridas es acudir al veterinario para que prescriba algún antibiótico que prevenga la infección y cure la lesión.

Si lo crees conveniente, puedes separar a la iguana herida del grupo para evitar que otros ataques puedan empeorar su condición mientras se encuentra en tratamiento.

Dificultades para reproducirse

Es muy frecuente que las iguanas criadas en cautiverio sufran de distocia, la imposibilidad de expulsar sus huevos atorados en el oviducto.

Las razones que pueden generar esta complicación pueden deberse a distintos factores, tales como:

  • La edad de tu iguana (ya sea muy mayor o demasiado joven).
  • Estrés.
  • Una alimentación inadecuada.
  • Carencia de luz solar o de un lugar apropiado para sus huevos.
  • Sustrato muy duro.
  • Problemas en los huevos como tal.

Como habrás podido notar, algunas de estas causas están asociadas con el cuidado que se les proporciona a las iguanas como mascotas, pero otras tienen origen natural y no puedes evitarlas. Ahora bien, si sospechas que tu iguana está enferma, en este caso notarás lo siguiente:

  • Su abdomen estará abultado.
  • No tendrá apetito.
  • Orinará con demasiada frecuencia.
  • Cambios de comportamiento que pueden incluir ansiedad, irritabilidad o nerviosismo.

Ante las sospechas, debes acudir al veterinario para que recete un tratamiento adecuado al caso. Generalmente se aplican suplementos de calcio y oxitocina, pero en circunstancias más graves incluso puede requerirse una cirugía.

Problemas de conducta

Aunque pueda parecer que el comportamiento de las iguanas está asociado a su carácter particular, en ocasiones puede resultar algo patológico si no se corrige a tiempo y muchas familias se deshacen de este tipo de mascotas cuando demuestran una conducta agresiva, sin tomar en consideración qué pueden hacer para ayudar a cambiarla.

Las iguanas macho suelen tornarse ariscas al llegar a la pubertad, pero este es un comportamiento totalmente natural, solo buscan establecer su dominancia en el territorio. Aunque algunos especialistas proponen la castración para aminorar esta conducta, lo cierto es que esto puede evitarse si se les brinda el espacio y acondicionamiento apropiado.

Síntomas de una iguana enferma

Ahora que conoces cuáles son las enfermedades que atacan con mayor frecuencia a las iguanas, es momento de informarte sobre cómo puedes detectarlas a tiempo. Si has notado algún cambio anormal en el comportamiento de tu Iguana no dudes más y acude de inmediato a un veterinario.

Para saber si una iguana está enferma debo tener presente los siguientes síntomas:

Pérdida de equilibrio o movimiento

Para las iguanas el equilibrio es sumamente importante, ya que necesitan contar con la estabilidad suficiente para moverse por las ramas, trepar y bajarse sin dificultades. Uno de los síntomas más comunes sobre la aparición de alguna enfermedad es precisamente observar que tu iguana pierde el equilibrio al andar por el terrario o no se mueve.

Normalmente, cuando las temperaturas son muy bajas estos reptiles tienden a perder el equilibrio. Por lo tanto, en este caso te recomendamos revisar la temperatura y humedad del terrario que debería estar entre 24ºC y 30ºC de temperatura y entre el 65-75% de humedad; si detectas que todo está correcto, entonces deberías acudir al veterinario para determinar qué puede estar dañando su equilibrio.

Pérdida del apetito

El clima del terrario debe ser el adecuado, un mal ambiente puede influir en la pérdida del apetito de tu iguana. La alimentación también debe ser la correcta, ya que tu iguana podría dejar de comerla por falta de nutrientes.

Si crees que no es debido a lo comentado, deberías llevarla al veterinario. Nunca está de más contar con su asesoría para proporcionarle suplementos de calcio o fósforo a tu iguana, ya que estos minerales son indispensables para su correcto estado de salud y tienden a disminuir sus valores con facilidad.

Vómitos

Las iguanas sanas rara vez vomitan y si llegan a hacerlo es un síntoma de que están enfermas. En caso de que tu iguana vomite, de una vez debes ponerte en contacto con el veterinario, ya que puede estar enferma.

Falta de energía

Las iguanas sanas comúnmente suelen estar en alerta ante cualquier movimiento. Si notas que tu iguana está débil o letárgica, es una señal de que podría estar enferma.

Por eso es necesario vigilarla durante varios días. Si este síntoma persiste, debes consultar de inmediato a su veterinario.

Aspecto físico

Es importante que estés atento a los aspectos físicos de tu iguana. Pues la inflamación de las articulaciones, la deformación de los dedos, la hinchazón de las patas y en casos extremos la parálisis, son síntomas de algunas patologías.

En otras ocasiones las iguanas pueden estar enfermas sin que manifiesten alguna señal que sea visible para nosotros, de allí la importancia de llevarla periódicamente al veterinario, para realizarle los chequeos pertinentes y detectar cualquier anomalía cuando aún se esté a tiempo de corregirla.

La respiración

Habitualmente estos reptiles respiran con la boca cerrada. En caso de notar que tu iguana está respirando con la boca abierta, esto puede ser un signo de que está padeciendo alguna enfermedad respiratoria.

Ahora que conoces algunos de los síntomas que te pueden ayudar a identificar si una iguana está enferma, debes estar atento y observar periódicamente a tu mascota.

Precauciones

Este artículo es netamente informativo, por lo tanto es sumamente importante que no realices ningún diagnóstico ni automedicación. En caso de que los síntomas continúen, es recomendable llevarla de inmediato al veterinario para evitar algún tipo de complicación.

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3 comentarios

    1. Hola Manu, como bien dicen para descartar revisa la temperatura y tu humedad del terrario que tendría que estar entre 24ºC y 30ºC de temperatura y entre el 65-75% de humedad, si ves que todo está correcto te aconsejamos que consultes con un veterinario especializado en animales exóticos. Esperamos que no sea nada grave, un saludo!

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